Thursday, 23 April 2015

Chovet - 92 aniversario - obljetnica


Hoy es el 92 aniversario de la localidad de Chovet, en la Provincia de Santa Fe. Chovet tiene una gran proporción de croatas y sus descendientes asentados en esa región aún antes de la propia fundación del pueblo- Felicitaciones a su gente! / Danas se slavi 92. obljetnica osnivanja Choveta., u pokrajini Santa Fe, u Republici Argentini. Chovet je mali gradić u kojem većina stanovnika su podrijetlom Hrvati, a živjeli su u tom području još prije osnivanaja grada. Upučujemo iskrene čestitke svim stanovnicima!


Wednesday, 22 April 2015

Evento de Truco - Primero de Mayo

Invitamos al evento de Truco que se realizará para recaudar fondos desde el DHKSS, para las actividades culturales de la Juventud Croata en Buenos Aires, perteneciente al Centro Católico Croata Sveti Nikola Tavelić .

Están invitadas parejas de truco y también todos aquellos que quieran participar de un buen momento juntos, comiendo algo y brindando. No es necesario ir solo a jugar. Pero aquellos que deseen hacerlo, por favor enviar un mail confirmando los nombres de las parejas participantes.

Favor de hacer circular y por cualquier consulta (y/o confirmar participación de parejas al evento) pueden contactarnos por diversos medios:

Mail: branimajer@hotmail.com (Branimir Majer – Presidente del DHKSS)
Teléfono Celular: Branimir Majer – 156-893-0728
Facebook: Juventud Croata en Buenos Aires

¡Muchas gracias!

Juventud Croata
DHKSS

Wednesday, 15 April 2015

Invitación Charla en Buenos Aires CROACIA 2015, con Estambul - Viernes 17 de abril

 
SUNCE TRAVEL EVyT, tiene el agrado de invitar a Ud.(s) a la presentación del viaje CROACIA 2015, salida grupal programada para septiembre próximo. 
Charla con video a cargo de nuestros especialistas quienes desarrollaran el itinerario brindando aspectos sobre geografía, historia y cultura de la República de Croacia y la región. 
Viernes 17 de Abril  - 17.30 hs.
Oficinas de WEUSA - Av. Federico Lacroze 2352 Piso 6 - CABA
Confirmar asistencia a   ccuadros@suncetravel.com.ar /Tel. (0341) 5309828

Monday, 13 April 2015

003 Estatuto de Poljica - Codificación Medieval del Principado Croata de Poljica

003 Estatuto de Poljica - Codificación Medieval del Principado Croata de Poljica
Traducción y comentario de Božidar Latković - Studia Croatica, 1995
Comentario de Božidar Latković
(continuación)

La estructura social
En la población de Poljica se puede distinguir tres estratos o clases (nota 6): los campesinos libres, los nobles, que según su origen son llamados, respectivamente, didić o vlastela, y los campesinos en cierta relación de sumisión llamados kmetić.

(nota 6) Más detalles en: Ferdo Čulinović, Državno-pravni položaj slobodnih općina Poljica -La situación jurídica de las comunas libres de Poljica-, en P.Z., vol. II, Zagreb, 1971, pp. 48/51.
Juraj Marušić 1, ob. cit. pp. 181/195.
Miroslav Pera, Poljički Statut -El Estatuto de Poljica-, Split, 1988, pp. 133/172.
La base de la sociedad de Poljica eran los campesinos libres. Estos campesinos, sin embargo, no podían ser elegidos para las funciones directivas, pero participaban en muchas decisiones importantes sea directamente, en las asambleas generales del pueblo, sea indirectamente, por medio de representantes elegidos por ellos mismos.
Los nobles didić descendían, según la tradición, del rey croata Miroslav. Al ser éste asesinado en Bosnia en 949, sus tres hijos, Tišimir, Krešimir y Elen, llegaron a Poljica. De ellos, siempre según la tradición, proceden las tres tribus de los nobles didić, mencionadas en el art. 3 del Estatuto. Varios historiadores croatas consideran falsa esta tradición (nota 7).
(nota 7) Rafo Ferri, ob. cit., p.36.
Mientras que los didić eran la antigua nobleza tribal, los vlastela aparecen recién en el siglo XIV, y son la nobleza feudal. Estos son los descendientes del croata Juraj Rajčić a quien el rey Ludovico le dió Poljica en feudo en el año 1358.
Los nobles de Poljica eran la clase privilegiada. Solamente entre los pertenecientes a esta clase eran elegidos los principales portadores del poder. La posición socialmente superior de los nobles se refleja en varios artículos del Estatuto. Por ejemplo el art. 24 dice que el tribunal está compuesto por cuatro vlastela y cuatro didić o sea, sólo por los nobles. O si se comete un acto criminal contra un noble, la pena es mayor que si el lesionado no lo fuera (arts. 39b, 44).
El tercer grupo de la estructura social de Poljica, los kmetić, eran una suerte de arrendatarios "con ciertas particularidades cuasifeudales" (nota 8). Ellos labraban la tierra propiedad de otro dando a éste una parte del producto de su trabajo. Además estaban en cierta medida en relación de dependencia y sumisión respecto al dueño de esa tierra.
(nota 8) Ferdo Čulinović, ob. cit., p. 49.
La sujeción del kmetić a su patrón no era consecuencia de pertenecer por nacimiento a la clase de campesinos no libres, sino que procedía de una peculiar relación con el dueño de la tierra.
Una de las características notables de esa relación del kmetić con su patrón era la disolubilidad de la misma. El kmetić podía salir de esa relación de sumisión y así pasar a la categoría de campesino libre. El art. 89a indica cómo tiene que proceder el kmetić si quiere abandonar a su patrón: debe encerrar en el corral y en la casa todo lo que tiene en animales y bienes y decir a su patrón: "Señor, todo esto es de Dios y tuyo, depende de tu voluntad dejarme algo, de tu voluntad, no dejarme". El kmetić pues, no podía llevarse nada de los bienes que obtuvo en la tierra que trabajaba.
En muchos aspectos el kmetić se encuentra en inferioridad con respecto al hombre libre.
Su discriminación social resalta especialmente en lo penal: por las mismas transgresiones o actos criminales las penas que se les aplican son más graves que las que el estatuto prevé para los nobles. Así, en el art. 44, cuando un kmetić maldice a un hombre noble, la pena es doble, pero si maldice a su amo hay que cortarle la lengua o puede redimirse con 100 libras. La situación inferior del kmetić resulta también del art. 39b y c.
A pesar de la subordinación de los kmetić, en varios asuntos ellos decidían junto con los didić y vlastela en las asambleas de todo el pueblo de Poljica. Así el art. 23a explícitamente dice que "todos los nativos de Poljica acordaron unánimemente y ordenaron a todos los nobles vlastela y didić y a los kmetić y a los vlašić (nota 9)...".
(nota 9) Los vlašić, o sea los valacos, eran pastores descendientes de los ilirios y de otras tribus nómadas que vivían en las partes altas de Mosor ya antes de la ocupación de estas tierras por los romanos. Los nativos de Poljica, parece, guardaban una cierta distancia con ellos, pues según el artículo 25 ningún nativo de Poljica podía, sin un acuerdo previo con los otros, tener un valaco en su propiedad a sus costas.
Diferente era la situación de un asalariado -peón rural-. Este puede libremente interrumpir la relación laboral y pedir la parte del sueldo correspondiente al tiempo trabajado. También el empleador tiene el mismo derecho de resolver la relación laboral. El Estatuto justifica este mutuo proceder diciendo: "Y esto por la razón de que cada uno sea libre" (art. 93).
Según un documento del año 1502, en esta época había en Poljica unas 640 casas con alrededor de 1000 familias. Tomando como promedio 5 a 6 miembros por familia, Poljica tenía entonces 5000 a 6000 habitantes. De estos pobladores, 4000 a 5000, quienes vivían en aproximadamente 500 casas con 800 familias, eran los campesinos libres. Otras 40 casas con 80 familias, o sea unos 400 a 500 miembros eran vlastela y didić. El resto, o sea unas 100 casas con 120 familias con sus 500 a 600 miembros, eran kmetić. Es decir que estos campesinos en relación de sumisión representaban sólo alrededor de una décima parte del total de la población (nota 10).
(nota 10) Juraj Marušić, Prilog istraživanju procesa i stupnja ekonomsko-društvenog raslojavanja i klasnih odnosa u staroj poljičkoj župi-općini, -Contribución a la investigación del proceso y del grado de estratificación económico-social y de las relaciones de clase en la vieja župa- comuna de Poljica-, en P.Z., vol. III, Split 1978, p. 61, (en adelante: J. Marušić 2, ob. cit.).
En Poljica había un numeroso clero católico, la única religión en esa comarca. Todos los sacerdotes eran "glagolitas", es decir que utilizaban los libros eclesiásticos escritos en croata antiguo de escritura glagolítica, la más antigua escritura eslava.
Cada aldea elegía a su párroco. Ellos vivían en las familias de sus hermanos y hasta se vestían como paisanos. Parece que en esto algunas veces exageraban pues en varias ocasiones los arzobispos preguntaban a los párrocos si al celebrar la misa esos sacerdotes calzaban los zuecos (nota 11).
(nota 11) J. Marušić 1, ob. cit., pp. 197/198.

(continúa)

002 Estatuto de Poljica - Codificación Medieval del Principado Croata de Poljica

002 Estatuto de Poljica - Codificación Medieval del Principado Croata de Poljica
Traducción y comentario de Božidar Latković - Studia Croatica, 1995

Comentario de Božidar Latković

EL PRINCIPADO DE POLJICA Y SU ESTATUTO
El estatuto de Poljica (*) redactado en el año 1440, es la codificación de normas que regían las relaciones jurídicas y sociales en Poljica, una comarca de la Croacia medieval que consiguió guardar, en cierta medida, su independencia política y administrativa hasta comienzos del siglo XIX.

(*) Pronunciación: de "lj" es "ll"; de "c" es "ts", de "ć" y de "č" es "ch", de "š" es "sh" y de "ž" es "y"
Este estatuto, de 550 años de antigüedad, es el segundo más antiguo documento jurídico croata redactado en la lengua nacional. El que le precedió, también escrito en croata, es la Ley de Vinodol del año 1288 (nota 1).

(nota 1) Nuestra traducción en español de esta ley fue publicada en la revista Studia Croatica, Vol. 3 (110), Buenos Aires 1988, pp. 195/222; también como separata del referido volumen.
Gracias al Estatuto de Poljica, cuyo análisis sucinto trataremos de dar en este artículo, nos es posible conocer mucho sobre la organización política, administrativa y judicial, como también sobre la vida cotidiana y la concepción de la justicia y la moral de los habitantes de esta tan singular comarca croata, de esa sociedad cuyos principios jurídicos, sociales y éticos tenían, en parte, sus raíces en la cultura primitiva de los eslavos en su patria ancestral.
Son muy originales las relaciones socio-jurídicas que trata el Estatuto, y muchos historiadores consideran que por la abundancia de sus normas este Estatuto aventaja a los estatutos medievales de otros pueblos. Según A. Cvitanić, el Estatuto de Poljica es el primer código europeo que prohíbe el abuso del derecho propio, y uno de los primeros que contiene normas sobre una suerte de referendum, o sea, que "anticipa uno de los institutos básicos de la democracia directa moderna" (art. 116). También es, según el mismo jurisconsulto, la fuente más rica para el estudio del antiquísimo modo de constatar los hechos jurídicamente relevantes, es decir, por intermedio de personas cuyas declaraciones gozaban de fe pública, llamados pristav (nota 2).
(nota 2) Antun Cvitanić: O važnosti proučavanja specifičnosti Poljičkog Statutarnog uredjenja -Sobre la importancia del estudio de lo específico en la organización estatutaria de Poljica-, en Poljički Zbornik -Miscelánea de Poljica, en adelante "P.Z.", vol. II, Zagreb 1971, pp. 84, 87, 90 (en adelante: Cvitanić 1, ob. cit.).
Antun Cvitanić: Uloga pristava prema Poljičkom statutu -El rol del pristav según el Estatuto de Poljica-, en P.Z., vol. III, Split 1978, p. 113, (en adelante: Cvitanić 2, ob. cit.).
El interés por el Estatuto de Poljica, siempre vivo desde su publicación en el siglo pasado, creció desde que, en 1960, el estudioso ruso M.P. Aleksejev publicó su estudio "Las fuentes eslavas de la Utopía de Tomás Moro", sosteniendo que la organización socioeconómica y política de Poljica fue uno de los ejemplos que este gran humanista conoció y en el que se inspiró al escribir su famosa obra Utopía (en 1516) (nota 2a).
(nota 2a) M. P. Alekseiev: Thomas More i Poljički statut. Odlomci iz rasprave "Slavenski izvori Utopije Thomasa Morea" -Tomás Moro y el Estatuto de Poljica. Fragmentos del ensayo "Las fuentes eslavas de la Utopía de Tomás Moro"-, en P.Z., Zagreb 1968, vol. I, pp. 65/180.
Juraj Marušić: O agrarno-pravnim pitanjima i društvenom uredjenju Poljica - De las cuestiones jurídico-agrarias y la organización social de Poljica-, en P.Z., Zagreb, 1968, vol. I, pp. 199/203, (en adelante: J. Marušić 1, ob. cit.).
Ante Kadić: El espíritu democrático de la república de Poljica, en Studia Croatica, Buenos Aires 1974, vol. 52-53, pp. 47/59.
Pavešković Nedo: More's Utopia and the Republic of Poljica, en Symposium: Emigrants from Croatia and their Achievements. Vladimir Markotić, editor, Calgary 1987, pp. 89/99).
Geografía
Consideramos oportuno, previo al análisis del Estatuto, mencionar algunos datos sobre la ubicación geográfica y la historia de Poljica. Dentro de Croacia, el territorio de Poljica se halla unos 7 km al sudeste de la ciudad de Split. Con un largo aproximado de 30 km y con una superficie de unos 250 km2, se extiende a ambos lados de la montaña Mosor (alt. 1340 m) que va paralelamente a la costa. Sus fronteras son: en el noreste, el este y el sud, el río Cetina; en el sudoeste el mar Adriático, mientras que en el noroeste la frontera no es natural. Encontramos la descripción de la frontera del año 1482 en el Estatuto entre los arts. 29 y 30 y la del año 1655 en el Suplemento 3.
En las terrazas que van desde el mar hasta la altiplanicie, la tierra era cultivada en pequeñas superficies obtenidas mayormente al despejarlas de piedras. Generalmente se considera que el nombre de Poljica viene de estos pequeños campos, o sea campitos, que en idioma croata se llaman poljica, que es el diminutivo de polje = campo. Edo Pivčević indica que poljica no es el diminutivo correcto y piensa que el nombre Poljica provendría de politia que en el medioevo era la denominación para cualquier comunidad organizada (nota 3).
(nota 3) Edo Pivčević: The Principality of Poljica -El principado de Poljica-, en Journal of Croatian Studies, vol. XXVIII- XXIX, 1978-88, New York, pp. 87/88.
Historia
Los avatares que soportaban las otras partes de Croacia los sufrió también esta singular comarca del sur croata, que en el Estatuto de Poljica se denomina en algunos de sus artículos župa (comitatus en varios documentos medievales). En otros artículos el Estatuto habla de la provincia de Poljica, o de la comuna de Poljica, o simplemente de Poljica. En la historiografía se la llama algunas veces principado de Poljica o república de Poljica (nota 4).

(nota 4) Según Rafo Ferri (Prilog ispitivanju porijekla osnivača Poljičke republike -Contribución a la investigación del origen de los fundadores de la República de Poljica-, en P.Z., vol. II, Zagreb 1971, p. 35) el primero en llamar en la literatura a Poljica "República de Poljica" fue el autor italiano de relatos de viajes Alberto Fortis, al describir su viaje a Dalmacia en su libro Viaggi in Dalmazia, II, Venezia 1774.
Los croatas llegaron a las costas del mar Adriático en el siglo VII y tras vencer a los ávaros ocuparon también el territorio después llamado Poljica. En el siglo X, el reino de Croacia estaba dividido en 11 distritos (župa) (nota 5). Poljica era, alrededor de 1015, también uno de estos distritos administrativos, pero ya desde muy temprano tenía cierta autonomía. Esta se manifestaba en que elegía a sus autoridades, promulgaba sus leyes y mantenía la organización socio-jurídica que el mismo pueblo se daba. Poljica logró mantener esta autonomía durante siglos a pesar de tener que reconocer, para sobrevivir, la soberanía de uno u otro de los estados vecinos.
(nota 5) En los tiempos tempranos župa era un grupo de gente ligada entre sí por lazos de sangre y que vivía en un mismo territorio. Más tarde pierde este significado tribal y es una entidad territorial administrativa, judicial y militar.
Después de la desaparición de la dinastía nacional croata (1102), el reino de Croacia entró en una unión personal con Hungría. Por ende, Poljica formaba parte de esa unión estatal, pero luchó por su autonomía y la defendió con éxito.
Poljica, siendo parte de Dalmacia, estaba expuesta a los choques de los intereses políticos de Hungría y Venecia en esa región.
Hacia fines del siglo XIV el equilibrio de fuerzas, que en cierto modo se había establecido en la región croata de Dalmacia, empezó a debilitarse. La presión de Venecia se hizo más fuerte y Poljica, evaluando todos los factores que hacían a la salvaguarda de su autonomía, decidió reconocer la soberanía de Venecia. El tratado fue firmado el 20 de enero de 1444. Este tratado garantizaba a Poljica su autonomía administrativa y judicial y reconocía sus leyes y sus antiguos privilegios. Como contrapartida, Poljica se obligaba a combatir junto a Venecia con 500 hombres.
En el año 1463 Bosnia cayó bajo el dominio turco, y en el 1500 los turcos invadieron Poljica, pero sin conquistarla. Poljica se dió cuenta entonces que Venecia no podía darle una defensa eficaz y firmó, alrededor del 1514, un tratado con los turcos obligándose al pago de un tributo. Según este tratado Poljica tenía, en la administración turca, una posición privilegiada: era del dominio del sultán. A pesar de esto los turcos irrumpían a menudo en el territorio de Poljica, robaban, incendiaban y se llevaban a los hombres en cautiverio. Fueron terribles los sufrimientos del pueblo. En tal situación, Poljica buscó de nuevo la protección de Venecia y el dux veneciano firmó el 15 de noviembre de 1537 una carta en la cual se garantizaba a Poljica la autonomía de la que gozaba anteriormente. Pero esto duró poco tiempo pues en el 1540 Venecia concertó la paz con Turquía y Poljica quedó de nuevo bajo la soberanía turca. Esta terminó recién unos 200 años después, es decir, luego del tratado de Srijemski Karlovci de 1699 y el tratado de Požarevac de 1718, cuando los turcos debieron abandonar una parte de Croacia.
Poljica quedó entonces de nuevo bajo la soberanía de Venecia. Derrotada ésta en 1797 por Napoleón, una gran parte de Dalmacia, Poljica incluida, correspondió, según el tratado de Campoformio del mismo año, a Austria. Cuando en 1805 esta última sufrió la derrota en Austerlitz, Dalmacia fue entregada a Francia. Instigada por los rusos, Poljica se alzó contra los franceses el 4 de junio de 1807, pero siete días después el alzamiento fracasó, pues los rusos retiraron sus barcos llevándose, en uno de ellos, al último príncipe de Poljica, quien murió unos años más tarde en San Petersburgo.
El 21 de septiembre de ese año Poljica dejó de existir como entidad autónoma, pues los franceses dividieron su territorio en tres partes y las unieron a los tres distritos administrativos vecinos. Después de la derrota de Francia en 1815, Poljica volvió bajo el dominio de Austria hasta la Primera Guerra Mundial sin recuperar su organización político- administrativa anterior. Terminada ésta, siguió la suerte de otras tierras croatas dentro de la ex-Yugoslavia, no volviendo nunca más a ser un ente autónomo como lo fue durante nueve siglos.
(continuará)


Sunday, 12 April 2015

001 Estatuto de Poljica - Codificación Medieval del Principado Croata de Poljica

Estatuto de Poljica - Codificación Medieval del Principado Croata de Poljica
Traducción y comentario de Božidar Latković - Studia Croatica, 1995

Prólogo

Una primera reflexión surge al leer la traducción al castellano del Estatuto de Poljica precedido de un estudio geográfico, histórico, social y político de dicho Principado y de su norma jurídica por el doctor Božidar Latković. Y esa reflexión se refiere a la fecundidad del exilio, que acrisola el amor a la patria lejana y lo convierte, como en este caso, en sazonado fruto intelectual. El autor nació en Daruvar, Croacia, en 1911. Estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad de Zagreb, donde se doctoró en leyes en 1935. Se perfeccionó más tarde en Francia y en Alemania, cursando estudios de ciencias políticas y económicas. Ejerció la docencia en su patria pero, al terminar la guerra, debió emigrar y, desde 1947, se afincó entre nosotros.
Conozco la soledad y la angustia de los exiliados porque tuve el honor de tratar al maestro de la historia de España, al ilustre medievalista don Claudio Sánchez-Albornoz, quien vivió trabajando incesantemente en Buenos Aires, abroquelado en sus recuerdos.
El doctor Latković es otro ilustre desterrado que levantó en alto la causa de su país y que, como consecuencia de su nostalgia y de sus deseos de afianzar los valores de su pueblo -a la vez sufrido y altivo-, impulsó, junto con otros, la creación del Instituto Croata Latinoamericano de Cultura, del que fue su primer presidente. Dicho Instituto patrocina la publicación de la revista Studia Croatica -de cuya redacción forma parte-, que demuestra la constancia del empeño su edición ininterrumpida hasta el día de la fecha.
Como hombre de derecho, el doctor Latković se ocupó con anterioridad de estudiar y traducir al español otras leyes de su país. Así la Ley de Vinodol, el documento más antiguo de Croacia escrito en idioma croata, que contiene normas jurídicas eslavas modificadas por las nuevas condiciones socio-económicas y políticas existentes en Vinodol desde el año 1225, fue traducida por él al cumplirse 700 años de su creación. Hoy, la publicación al castellano y el estudio del Estatuto de Poljica, fechado en 1440 pero, posiblemente, mucho más antiguo, permite a los estudiosos, en especial de Historia del Derecho -también de Historia social, política, de las instituciones-, acceder a usos locales particularistas, a normas jurídicas llenas de originalidad y poder compararlas con las ya conocidas de la misma época. El autor contribuye con su esfuerzo a dar a conocer el sistema social y jurídico de una comarca lejana por la geografía y el idioma, pero entrañable por el afecto.
El Principado de Poljica estuvo expuesto a los choques de los intereses políticos de Venecia y Turquía, por lo que tuvo que vivir un delicado equilibrio de fuerzas. A Poljica, por sus sufrimientos y su vocación por la libertad, se le aplican las palabras de Sánchez-Albornoz referidas a la lucha constante de los pueblos por alcanzar su destino: "no se interrumpe nunca la batalla del potencialmente libre albedrío de la comunidad con los obstáculos que la naturaleza, la herencia y los otros pueblos en torno alzan de continuo en su camino" (nota 1).
(nota 1) Claudio Sánchez-Albornoz, El juego de fuerzas en la historia, Buenos Aires, Instituto de Literatura Italiana, 1955, p.220.

La vida colectiva genera frutos tan ricos como el presente Estatuto que proclama la vocación jurídica del pueblo croata y, al retratar su alma, expresa con fidelidad los rasgos más salientes y característicos del genio de su raza.
Son significativos los aportes que en el orden jurídico ofrece. Sin afán exhaustivo, pues basta leer su articulado para comprobarlo, es dable destacar la figura del pristav como auxiliar de justicia, cuyo testimonio gozaba de fe pública y tenía el valor de un documento y las numerosas disposiciones acerca de la posesión y transmisión de la propiedad colectiva -bienes inmuebles que en su origen pertenecían a una tribu- denominada plemenšćina. En otros aspectos, guarda notables analogías con leyes conocidas: la importancia de la costumbre como fuente del derecho; la inclusión de delitos contra la seguridad, el orden público, la administración de justicia, la vida y la integridad corporal, la honestidad, la propiedad, el ejercicio del derecho de caza y pesca y el abastecimiento; estos delitos se castigaban con diversas penas que van desde la capital (ahorcar, cuartear o quemar al reo) hasta las restrictivas de la libertad (destierro), las corporales infamantes (azotes, mutilación), las pecuniarias (multas en dinero o en animales y la destrucción o confiscación de la casa) y las morales (maldición, excomunión). Como otros ordenamientos, las multas son de copiosa aplicación y están ligadas a las más heterogéneas especies delictuales. Por ellas el incurso pagaba a la parte ofendida una suma en concepto de indemnización por los perjuicios sobrevenidos. Asimismo, en cuanto a los sujetos activos y pasivos del delito, la asignación de responsabilidad a los animales por los daños dimanantes de los mismos, sean gallinas, perros o cerdos, se repite en este Estatuto y en numerosos fueros.
Son dignas de destacar algunas normas jurídicas de realismo práctico y sentido humanístico: "la necesidad no conoce de leyes", "nadie está obligado a hacer algo que no puede cumplir", "que cada uno pueda vivir" o "El hombre es libre de huir del mal, si puede" junto a normas de legalidad, como las de no poder "responder a la violencia con violencia" o "administrarse justicia por sí mismo".
Se hace innecesario continuar porque el lector puede tomar contacto con el texto. El Estatuto de Poljica, luego de un proceso de gestación - siempre lleno de dificultades-, se introduce mediante su publicación al español en el acervo de nuestra cultura. La tarea subjetiva del autor ha concluido; la obra, recién acabada, inicia su peregrinar divulgador y crítico. Solo resta desearle éxito.
Nelly R. Porro
Profesora de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires

Miembro del Instituto de Historia de Investigaciones de Historia del Derecho

Tuesday, 7 April 2015

Ante Čuvalo: The Role of the Hrvatski Književni list/Croatian Literary Gazette in the Croatian National Revival in the Late 1960s

The Role of the Hrvatski Književni list/Croatian Literary Gazette in the Croatian National Revival in the Late 1960s
Ante Čuvalo
(Presented at the Spring Meeting of the Ohio Academy of History, Ohio Wesleyan University, April 25, 1987)

Since the creation of the Kingdom of Serbs, Croats and Slovenes in 1918 (known as Yugoslavia after 1929), the unresolved question of inter-national relations in the country, or perhaps more correctly, a design of a Greater Serbia, has been the Achilles heel of the country.  In 1941, the state broke up because the Karadjordjević dynasty, the Belgrade regime, and the Serb-dominated bureaucracy and military treated the country merely as an expanded Serbian state.  Soon after the Second World War, the Communist Party, specifically its leader, Josip Broz Tito, proudly declared: “The national question … has been solved and to be precise, solved very well, to the general satisfaction of all our nationalities.  It has been solved in the way Lenin and Stalin have taught us...”[i]
         However, centralism, unitarism, and “Yugoslavism” of the post-1945 regime were experienced by non-Serbs as expressions of the same old Serbian hegemony reinforced by Communist ideology and its claims to monopoly of power.  Slowly the Party “liberals” and intellectuals among the non-Serbs began to oppose growing powers of Belgrade and the Serbs at the expense of others.  Thus, after the ouster of the Vice-President Aleksandar Ranković in July 1966,[ii] changes began to take place; in particular, more freedom of discussion was allowed. 
         Leading Party “liberals” at the time attempted to control discussion on national issues by wrapping them in Marxist phraseology, but some younger intellectuals began to “unwrap” the crucial issue and started to talk more in national rather than in class terms.  The March 1967 Declaration on the Croatian Language was clearly a product of the on-going change.[iii]  The Declaration was the result of cooperation between Croatian Marxist and non-Marxist intellectuals.  It was also the first public act in which the Croatian national question was openly discussed in the post-War period.  It clearly indicated that a national revival was in the making.

HKL – First Independent Paper
In April 1968, the Hrvatski književni list (HKL) or Croatian Literary Gazette began to publish in Zagreb, capital of Croatia.  The paper, a kind of a sensation from the outset, was the first fully independent paper in the country since World War II.  Its readers fell neatly into two categories: they either enthusiastically praised it or condemned it.  However, both sides agreed that the paper, even in its short existence (April 1968 – October 1969), had a significant impact on the development of the Croatian national awakening in the late 1960s.  It also contributed to process of widening the political and social space on the unresolved economic, cultural, and even political relations of Croatia to the federal center in Belgrade.
         The paper was published by the Association of Independent Writers – TIN, an organization founded in 1968 upon the unification of three smaller groups of artists: the Independent Group of Writer – TIN, Society of Worker Writers, and a small circle of writers who were in the process of forming an independent group but decided instead to join the TIN group.[iv]
         The name TIN was taken in honor of a Croatian poet Tin Ujević (1891-1955), who was well-known for his bohemian life style and sharp criticism of everything that restrained freedom of the human spirit: “This is why we follow Tin.  The colors of our flag are the magnitude of the World, and power of the Letter; true Love and freedom of Truth”[v] - the paper declared.
         A number of characteristics distinguished this group of writers and their paper from other literary circles in Croatia at the time.  This was the first independent paper in the country, published without any institutional or government support.  It was also the first to be identified as Croatian in its tile name.  In the first issue, the publishers stated: “The title of our paper clearly defines its [Croatian] identity and its initiators, but we explicitly emphasize that its pages are wide open to all.”[vi]  The paper also stressed its closeness to the common people, and it opened its pages to literary talents who were not acceptable to the cultural establishment.  It criticized the existing literary journals and their publishers for living in “an ivory tower” distant from the cultural needs of the people.  Because of their snobbery, HKL maintained, Croatian culture had been losing ground and its true tradition.
         We ask who are the guilty ones? The immediate creators of such a cultural climate are sailing today
          on the Adriatic.  They are buying baroque furniture or are immersing themselves in cabalistic texts;
         to them everything is boring, about disappointments we will not even talk.[vii]
         The editors of the new paper believed that the existing literary publications in Croatia were ignoring national heritage and local talent while showing off their supposed cosmopolitanism by paying too much attention to foreign writers and literary trends.  In their program, the TIN group announced: “We, in contrast to some other attempts, are starting in another direction – the opposite way – from the national towards the international.”[viii]  They also emphasized that their goal was to raise the cultural level of the Croatian people, not by rejecting the nation's heritage but by building on old foundations. It was declared:
         Culturally inferior people are not able to cooperate on an equal basis with other peoples.
         Their position will remain inferior!  That is why we firmly stand in the defense of traditions
          and consider its affirmation our main goal.[ix]
         Socialism was accepted by these young writers, but they praised a different kind of socialism than the one they lived in:
         Socialism is on our hearts, the real one, the inspired human life in socialism, full of beauty and justice;
         the one which our forefathers wanted for us, life free of insinuations by its enemies!  We are for truth and
         victory of true self/management, where we will truly govern with our voice in our realm.  We are not for
         social reform in word only, we are for the reform of human relations...[x]
         The HKL attempted to close the existing gap between different social, regional, ideological, and even ethnic groups in Croatia.  The members of the board ranged from the best known Croatian composer of the century, Jakov Gotovac, to worker and peasant writers.  They resided in different places in the republic and came from various religious and ideological backgrounds: Catholic, Orthodox, Muslim, Marxist, and non-Marxist.  The paper covered a variety of subjects that other cultural literature or school textbooks had ignored since World War II.  It provided an opportunity for the younger generations of Croatians to discover their national heritage.
         In the HKL, the young learned about people like Grgur Ninski, the leader of the Croatian Catholic church in the Tenth century who fought for the use of the vernacular in church liturgy;[xi] Markantun de Dominis, a Croatian humanist and “heretic” of the Sixteenth century;[xii] Ante Starčević (1823-1896), founder of the Croatian Party of Right and advocate of an independent Croatian state;[xiii] and the brothers Antun and Stjepan Radić, founders and leaders of the Croatian Peasant Party, that became the most important political force among the Croatians in the inter-war Yugoslavia.[xiv]

Testing the Waters
Besides unveiling the past, the paper slowly began to deal with the problems of the time.  A number of touchy issues were brought to the public's attention: a massive Croatian emigration,[xv] the economy,[xvi] division of “surplus of labor,”[xvii] etatism,[xviii] resolutions of the Ninth Congress of the Communist Party,[xix] World War II casualties,[xx] and other.  The question of subordination of the Croatian language was mentioned one way or another in almost all of the gazette’s nineteen issues.  Actually, what broke the camel's back in the eyes of the regime, as far as the existence of the paper was concerned, was the November 1969 article on the use of language in the Yugoslav armed forces by Jaka Avšič, a retired army brigadier general from Slovenia.  The regime used the article as an excuse to ban the paper.[xxi]
         The board of the Republican Fund for Advancement of Cultural Activities refused to grant any financial aid to HKL.  In its explanation for the refusal, the board denounced the “conceptual and esthetic orientation of the paper,”[xxii] but without giving any specific objections to the paper's content.  The publishers made public and legal appeals in response to the verdict, but all their efforts were in vain.  It was clear that the Party stood behind all of the anti-gazette decisions.
         The paper, however, proved that it could exist on its own.  In its eighteen months of existence, its circulation tripled, from 12 to 35 thousand copies.  It had “far more [readers] than all other literary journals combined in Yugoslavia” at the time.[xxiii]  Even Party officials publicly acknowledged that “the circulation of the HKL was growing [too fast] and that the phenomenon should be examined.”[xxiv]
         HKL was discussed at a number of Party meetings including those of the Central Committee of the League of Communists of Croatia (CC LCC).  The paper was unanimously condemned by all of them.  At one such meeting Party members declared that “some papers and magazines” in Croatia, “especially the HKL,” insist
         on a re-evaluation of the recent Croatian cultural and political past. Hrvatski književni list,
         from issue to issue, publishes treatises from cultural history in which it tries to correct the
         judgments of the Communist Party of Yugoslavia....[xxv]
         Although the official reaction to the appearance of the HKL was one of condemnation, Party leadership did not ban the paper immediately or confront the publishers with trials and imprisonments.  This was a major departure from traditional dealings with “nationalist elements.”  The bulk of public confrontation with the paper and its publishers was “delegated” to those who were “paid to write,”[xxvi] to the Zagreb Committee of the LC, and to other groups under Party control.  Their duty was to discredit the paper on intellectual, esthetic, and ideological levels.  One of the chief accusations was that the paper dealt only with ghosts of the past and not with present needs and problems.  But once the paper began to discuss contemporary problems, especially economic ones, it was attacked for meddling in political issues.[xxvii]

Under Fire
The most vehement attacks on the paper, as well as on the alleged rise of nationalism, came from Miloš Žanko, Vice-President of the Yugoslav Federal Assembly at the time, a Party “conservative” from Croatia.  His fierce onslaughts, however, came without the blessing of the republican Party leadership in Zagreb.  He wrote a series of articles in Borba, the Party organ, immediately before the Third Plenum of the CCLC of Croatia (February 21, 1969).  It was obvious that he was not only condemning the alleged rise of nationalism but also putting pressure on the Central Committee LC in Croatia to change its “liberal” policies.  Eventually, those articles and another series published in the same paper from November 17 to 21, 1969 cost him his political career.
         Even though the Central Committee condemned the paper and the Zagreb League of Communists in July 1969 declared that the paper “has formulated ideas and a political program directly opposed to the policies of the League of Communists,”[xxviii] its publication continued.  The Party's new method of dealing with the situation was expressed by an official who stated at a Zagreb meeting on “socio-political questions” (May 1969) that the Party must face “certain problems” and influence them “not by decrees, but more often by contacts, arguments, and confrontations.”[xxix]  Because of such new tactics, the paper and its supporters experienced constant “confrontations” which in reality were blatant harassments.  For example, the post office would simply “fail” to deliver the paper to the readers.  Or teachers would “caution” students not to read it.[xxx]  Borba announced that workers in various print shops in Croatia refused to print the paper because of its anti-socialist ideological content, and for that reason, Borba alleged, its printing site was changed four times, ultimately moving to Ljubljana, Slovenia.     HKL, however, maintained that it had excellent relations with workers but was required to change printers in Croatia because of financial reasons and strikes in printing plants.  The paper also accused “political and administrative” officials of putting pressure on the printers in order to prevent its publication.[xxxi]  But when the paper ceased publishing in October 1969, it was alleged that workers in the name of self-management refused to print it.  Hence, Savka Dapčević-Kučar, President of the Central Committee LC of Croatia, boasted at the Tenth session of the CCLC of Croatia (1970) that the paper “died out without being banned.”[xxxii]  In 1974, however, one high Party official in Croatia openly stated that the paper had been practically “banned.”[xxxiii]

Significance
Hrvatski književni list had an important impact on the development of the Croatian national movement in the late 1960s.  Most of all, it tested the waters before the movement shifted into a higher gear after the Tenth Plenum of the CCLC of Croatia in January 1970.  It is interesting to note that the paper did not attract open support among most of the best known names in contemporary literary life in Croatia, as the Party leadership was proud to point out.[xxxiv]  But neither did they come out against it.  There are several possible explanations for why the Croatian cultural establishment as a whole did not lend its name to HKL.  As mentioned earlier, the paper distanced itself from that establishment from its beginning.  After the affair with the Declaration on the Croatian Language, the leading intellectuals and institutions possibly held back in order to see what would happen to HKL and the people associated with it, individuals who were younger in age and less known.  But even more importantly, while declaring that it accepted socialism as an ideal the paper and its publishers were critical of socialism as implemented in Croatia and the country as a whole.  At the same time, mainstream Croatian intellectuals began to accept the “liberal” platform of the Party, deciding to work through the existing system.
         While HKL was still in existence, new cultural periodicals began to appear in Croatia.  They followed the course charted by HKL.  However, these new periodicals had firmer ground to stand upon than an independent paper like HKL.  They were published by old and established institutions like Matica hrvatska (Latin: Matrix Croatica), the Yugoslav Academy of Arts and Sciences or the Writers' Association of Croatia.  Their contributors were leading professors at the Zagreb University and other intellectuals, many of them active members of the Communist Party.
         One semi-official interpretation alleges that there was a “conspiracy” between individuals associated with HKL and the mainstream intellectual establishment in Croatia.  Allegedly, Hrvatski književni list served as a diversion while other forces, namely those around Matica hrvatska, were better organized[xxxv].  Although there is no evidence of such “plot” the proponents of the regime felt the need to create such theories in order to justify the persecutions of the students, intellectuals, and others in the post-Croatian Spring period (December 1971 and after).  However, the paper might have attracted too much of the Party's attention and that provided more space for other groups of intellectuals in Croatia to strengthen their position.
         HKL also had a mobilizing and unifying effect among the Croatians at large.  From its beginning in April 1968, the number of readers grew quickly.  By informing them about their culture, history, as well as contemporary problems and inequalities, it increased the interest of the readers, especially the younger generation, in their national past and present, as well as in the future prospects.  Its liberal socialist tone also provided a platform for national reconciliation between the Marxists and non-Marxist, even anti-Marxists.
         Probably the most significant contribution of the Croatian Literary Gazette was that it served as a catalyst in the process of differentiation within the communist party elites in Croatia.  On one side, Žanko and the “conservatives” attacked HKL and the growth of the national movement in general.  On the other, “liberals” were relatively silent about the issues raised by the paper.  The “liberals” regarded Belgrade unitarism as a greater threat to the country and the system than an open discussion of national history and inter-national relations in the Federation.  However, many of the “liberals” of 1969 became “neo-conservatives” before the 21st Session of the Presidium of the CC LCY on December 1, 1971, which marked the end of the Croatian national movement, know also as the Croatian Spring.  Among those who were purged or jailed after December 1971 were many of the contributors to HKL, despite the fact that its publishing was halted in October 1969.  Zlatko Tomičić, its founder and editor, was sentenced to a five-year jail term.  The Croatian national movement was crushed.  The Party's “democratic centralism” was strengthened, and inter-national relations in Yugoslavia continue to be unresolved.
Bibliography
Documents
Declaration Concerning the Name and Position of the Croatian Literary Language” Journal of Croatian Studies Vol. 7-8, 1966-67, pp. 6-9.
Deseta sjednica CK SK Hrvatske. Zagreb: Vjesnik, 1970.
Books
Bilić, Jure. Revolucija koja teče. Zagreb: Narodno sveučilište, 1975.
Haberl, Othmar Nikola. Parteiorganisation und nationale Frage in Jugoslawien. Berlin: Otto Harrassowitz, 1976,
Hondius, Frits W. The Yugoslav Community of Nations. The Hague: Mounto, 1968.
Ostojić, Stevo. Javni dnevnik. Zagreb: Globus, 1980.
Perić, Ivan. Suvremeni hrvatski nacionalizam. Zagreb: August Cesarec, 1976.
Newspapers and Journals
Encyclopaedia Moderna
Hrvatski književni list (HKL)
Politika
Vjesnik
Vjesnik u sijedu

Notes



[i]                Cited in Frits W. Hondius, The Yugoslav Community of Nations. The Hague: Mounton, 1968, p. 182, n. 347.
[ii]    The Fourth Plenum of the CC LCY was held on the Brioni Islands on July 1, 1966. It is best known for the removal of Aleksandar Ranković from his high positions in the communist party, government, and police.
[iii]   “Declaration Concerning the Name and Position of the Croatian Literary Language” was published in Telegram on March 17, 1967. Its English translation is found in Journal of Croatian Studies Vol. 7-8, 1966-67, pp. 6-9.
[iv]   Hrvatski književni list (HKL) No. 1, April 1968.
[v]    Ibid.
[vi]   Ibid. A number of writers from other republics and nationalities did contribute to the paper during its short existence.
[vii]   Ibid.
[viii]  Ibid.
[ix]   Ibid.
[x]    Ibid.
[xi]   Ibid., No. 14, June 1969.
[xii]   Ibid., No. 7, October 1968.
[xiii]  Ibid., No. 13, May 1969.
[xiv]  Ibid., No. 7, October 1968.
[xv]  Ibid., No. 8, November 1968.
[xvi]  Ibid., No. 17, September 1969.
[xvii] Ibid., No. 11, February 1969.
[xviii] Ibid., No. 17, September 1969.
[xix]  Ibid., No. 12, April 1969.
[xx]  Ibid., No. 15, July 1969.
[xxi]  The article by Avšič was published in Sodobnost (Slovenia) No. 4, 1970, pp. 408-427 and in Encyclopaedia Moderna (Croatia) No. 12, Spring 1970, pp. 111-119.
[xxii] HKL No. 3, June 1968.
[xxiii] Ibid.
[xxiv] As cited in Stevo Ostojić, Javni dnevnik. Zagreb: Globus, 1980, p. 169.
[xxv] Plenum of the EC CC LC of Croatia held on May 26, 1969, as in Politika, May 27, 1969.
[xxvi] HKL No. 9, December 1968; Vjesnik April 20, 1968; Ibid., December 14 and 28, 1968; Ibid., February 15, 1969; Vjesnik u srijedu December 25, 1968; Ibid., January 25 and 29, 1969, and August 13, 1969.
[xxvii]       HKL No. 15, July 1969.
[xxviii]       Borba July 20, 1969 as cited in Othmar Nikola Haberl, Parteiorganisation und nationale Frage in Jugoslawien. Berlin: Otto Harrassowitz, 1976, p. 116.
[xxix] As cited in Ostojić, Javni dnevnik, p. 169.
[xxx] See, for example, HKL No. 10, January 1969.
[xxxi] Ibid. No. 15, July 1969.
[xxxii]       Deseta sjednica CK SK Hrvatske. Zagreb: Vjesnik, 1970, p. 16.
[xxxiii]       Jure Bilić, Revolucija koja teče. Zagreb: Narodno sveučilište, 1975, p. 222.
[xxxiv]      Deseta sjednica, p. 16.
[xxxv]       Ivan Perić, Suvremeni hrvatski nacionalizam. Zagreb: August Cesarec, 1976, p. 17.